Rocio Puertes Casaterapia

Rocío Puertes lleva 4 años siendo colaboradora en Leroy Merlin, en el equipo de comunicación externa. Toda su carrera profesional ha girado en torno a la comunicación y, durante 14 años trabajó en la extinta Canal 9, la televisión valenciana, como reportera, presentadora, guionista y editora.

Nunca se imaginó que años después volvería a ponerse delante de una cámara: “ni en mil años imaginé que me volvería a poner delante de una cámara. Cuando me lo propusieron sentí una mezcla de sorpresa, ilusión y vértigo. Agradezco enormemente la oportunidad a Laura Fontanet, a Esther Modino y a Miguel Madrigal.”

Para Rocío, Leroy Merlin es una compañía que favorece que los colaboradores tengan oportunidad de crecer y de hacer cosas diferentes, novedosas, que saquen lo mejor de cada uno.

¿Cómo surgió la oportunidad de participa en Casaterapia?

Estaba preparando el brief del folleto Aniversario cuando me llamó mi jefa, Laura Fontanet, para hacerme una propuesta ‘un poco loca’ –creo que nunca olvidaré esa conversación-. Me contó que estaban buscando una presentadora para Casaterapia, que habían estado viendo con la agencia creativa y la productora varias opciones de casting con presentadoras de diferentes perfiles y que habían llegado a la conclusión de que yo podía ser la persona adecuada. Alguien de la casa, de Leroy Merlin, que conoce la compañía, especialista en comunicación y con experiencia en televisión.

¿Qué ha significado para ti Casaterapia?

Ha supuesto un gran reto tanto profesional como personal. Yo había hecho tele anteriormente, sí, pero siempre en informativos, nunca en programas de entretenimiento que es un registro muy diferente. No se trataba solo de presentar el programa, había que sacar todo lo posible a los personajes, actuar… Y, además, era la primera vez que Leroy Merlin se embarcaba en un proyecto de Branded Content de esta envergadura. Mis compañeras del departamento –Laura, Esther, Cristina Rodríguez…- habían dedicado muchos meses de esfuerzo y empeño para sacarlo adelante. En cierta manera yo era la pieza final, la cara de todo ese trabajo, y claro, sentía la necesidad de hacerlo bien y no defraudar. El día antes de empezar las grabaciones estaba muy nerviosa, así que llamé a una antigua jefa mía de la tele con la que tengo mucha confianza: relájate, sé tú misma y diviértete porque si tú te diviertes, también se divertirán los espectadores. ¡Y eso hice!

¿Repetirías la experiencia?

Fueron cinco semanas muy intensas, muy exigentes pero… ¡Síiiii! Repetiría, porque esos momentos duros se compensaban con otros de emoción, de risas, de complicidad con los protagonistas de cada capítulo, de satisfacción cuando el último día veías lo felices e ilusionados que se quedaban con sus casas renovadas y lo agradecidos que estaban. Y lo más bonito: que el resultado le guste a tus compañeros de trabajo y te feliciten por ello, tanto a los de sede como a los de las tiendas, porque al final este proyecto es de todos y para todos. Ha sido una experiencia muy gratificante.

¿Con qué historia te quedarías?

La verdad es que es difícil escoger porque cada protagonista tiene una historia personal destacable por algún motivo. Son muy diferentes entre sí y eso se nota en los capítulos, no hay uno igual que el otro. Uno es más divertido, otro más fresco y luminoso, otro más tierno…cada capítulo es el reflejo de la personalidad de los protagonistas. Porque hay que recordar que en este programa no hay guion, no hay actores, no hay nada preparado, son historias reales y lo que se ve es de verdad.